sábado, 21 de mayo de 2005

¿Qué será de mi?

¿Qué será de mi?
¿Qué será de mi
cuando ya no suenen
las alarmas?
Cuando el miedo
no martillee
mis entrañas
Cuando los disparos
de los bulos cobardes
dejen de silbar
en mis oídos
y las dentelladas
no amenacen
mi garganta
Cuando las palabras
dejen de ser
espada y noche
y no tenga
que justificar
hasta del aire que respiro
la última bocanada.
¿Qué será de mi?
Desgarrado y
malherido
Náufrago
de una tormenta baldía.
Sabedor de que
hay viajes sin retorno

          Temo

que cuando el mar sea calma
y el horizonte brillo
y las olas arrullo del alma
Agotado y rendido

          temo

no saber andar sereno
ni mirar el futuro
con risa fresca
y mirada limpia
no saber regresar
del corazón de la tormenta
y quedarme allí
Sabedor de que
hay viajes sin retorno

          temo

haber superado el suplicio
para tener que partir al olvido
          y entonces

¿Qué será de mi?

          ¿Qué será de mi?

                    ¿Qué será de mi?
21-5-05

jueves, 21 de abril de 2005

Autoafirmación

Uno da para lo que da
y vale para lo que vale.
Y así ha sido
desde que me parió mi madre.

Y aunque estos versos
se conviertan en abrigo
de arrivistas,
oportunistas
y vocingleros.
De esa mala gente
que puebla las calles
manipuladores
y cínicos
incompetentes
y egoístas.
Mala gente
con malas intenciones
y mala sangre
que se escudan
al abrigo
de cualquier cosa
con tal que
todo esté de su parte.

A pesar de todo
lo digo
que uno da para lo que da
vale para lo que vale
y hasta donde yo sé
también digo
que lo que hace
este hijo de mis padres
me parece
no sólo suficiente
sino también bastante.

sábado, 24 de enero de 2004

Triunfo

¿Por qué
la niebla de hoy
me sabe a triunfo?
Si nada ha cambiado
Si las mañas perduran
y los malos
se han reafirmado
en sus anuncios
¿Por qué pues
me sabe a triunfo?
Será por ese viento
que palpita
en mí
y me habla
de futuros
y de futuro
de mundos soñados
y de horizontes perdidos
los de la leche
              los de la mala.
Siendo así
es normal
que la niebla de hoy
me sepa a triunfo.
24-1-04

sábado, 17 de enero de 2004

Perdido en un mundo sombrío

Estoy perdido

                  ¿Quién me encontrará?

Perdido en
          ¿un mundo sombrío

                  ¿¿Dónde estoy?

Pero ese mundo
          es el mío
          más bien
          soy yo

Perdido en mi interior

Perdido en el vacío
          de un interior
          que soy yo

¿Dónde se fue
todo lo que yo era?

Estoy solo
          y perdido

Aúllan los lobos
y silban las dentelladas
a mi alrededor
y todo parece perdido
y lo más perdido soy yo

¿Quién saldrá
          en mi auxilio?
¿Quién abrirá mi camino?
¿Quién?

                    No soy yo

Estoy solo
          y perdido
          y desesperado
          ¿dónde se fue
               todo lo que era yo?

17-1-04

lunes, 7 de octubre de 2002

Mirad al mar

Con los pies hundidos
de angustia y de ceniza
con la piel aterida
con el viento de hielo
tensándonos
como la cuerda de un arco
a punto de saltar
con ojos de escarcha
y un sabor a sal
puede que del mar
puede que de mis lágrimas.

               Entonces

Mirad al mar.
Vosotros los perdidos
los errantes
los de la estirpe de nadie
los abandonados
aquellos
los negros
los marchitos
los del grito
que se agolpa
y se colapsa
en un alarido
que crece dentro
y no salta
y nos sacude
y nos traspasa.

Mirad al mar
                              hijos bastardos
los de la triste compañía.
Mirad al mar
como un niño
que siente inocente
ingenuo
y llora desconsolado
sin esperanza
cómo se alejan
las olas del amanecer.

lunes, 13 de mayo de 2002

Nostalgia

La vida está cargada de nostalgias
penden en racimos de las calles
y cuando menos falta hace
nos asaltan como fantasmas
secuestrándonos con anhelos embozados.
Las nostalgias siempre tiran de nosotros
algunas nos atrapan,
y otras sin más nos arrastran
queramos o no sus ansias.
Hay nostalgias de ayer y otras de hoy.
Hay nostalgias que se van
para dejar paso a otras nostalgias.
Las hay juguetonas y alegres
pero otras son pesadas y amargas.
Hay nostalgias de otras nostalgias.
El futuro está lleno de nostalgias.

Si hiciéramos vendimia de nostalgias
destilaríamos el elixir
de la memoria afrodisíaca
y rebelde
y amarga.
Tomarlo en pequeñas dosis
el exceso mata el alma.

Nunca tuve miedo
de la nostalgia que fue,
es hogareña y amable,
pero ¡ay del que le atrape
la nostalgia de lo que nunca será!
Se verá atrapado
por un torrente de utopías,
añorará lo que nunca vio,
los demás lo tacharán
de visionario
o comunista,
y al ver la marca en la frente
se apartarán
dejándolo sólo
en un mundo de sueños
y un día
arrebatado en una nube
será pura nostalgia.

sábado, 30 de marzo de 2002

Frente al mar

Frente al mar
Con la arena en los zapatos
y detrás
la serpiente multicolor de la ciudad.

Estoy solo frente
a la insondable
oscuridad del mar.

Ese mar que olea
incansable
que llama
y que reclama
que invita
que incita
y exige
muriendo cada
vez en la arena
llegando hasta
mis pies.

Ese mar
que me lava
y que se muestra
insondable
y misterioso
como el destino
como la vida
como las preguntas
que me pueblan
y a ratos atormentan.

Ese mar amigo
al que enfrento
como a mis dudas
que me reclama
como a mi vida
que me acoge
como a mi destino.
Lanzo mis dudas
a la oscuridad de la noche
corro y me sumerjo
en el mar
en la vida
en el destino.

Con las olas
lamiendo mis pies
allí de pie
frente al mar.
30-3-02
Gijón