viernes, 22 de abril de 2011

A la sombra del jardín

A la sombra
                         del jardín
testigo mudo
                         de anhelos
y esperanzas
a la sombra
                         del jardín
me siento
                         y espero.
Espero la nada
del cambio que se avecina
espero el remanso
de los días por venir
espero el vuelo
del pájaro que anida
su verdad desnuda
en mi corazón.
La tormenta
se anuncia
lejana en el cielo
un viento desabrido
barre el jardín
y yo espero
en la tranquilidad
clara y serena
que se encarna
en mi ser
y me posee
y me inunda.
Me siento tranquilo
a la sombra del jardín sereno
y espero calmo
y sereno
con un encogimiento
de hombros
y un punto de melancolía
a que pasen
los vientos de cambio
que sacuden las hojas
a mi alrededor
¿y si no pasan?
Da igual
Mi calma
y mi serenidad
bien valen
esta conquista.
22-4-11
San Martín de Rubiales

Paz

Se fue
se fue y se ha ido
el público invisible
que amargaba mis días.
Ya no está.
Ya no son mis pasos
piruetas
en el escenario.
Ni mis palabras
libreto de un guión
nunca escrito
pero eternamente
representado.
Corté los hilos
que me ataban
marioneta lúdica
alza el brazo
alza la pierna
gira la cabeza
y sonríe.
Ya no es mi vida
esa representación
épica
todo o nada
jugándome el fracaso
en cada palabra
cada gesto
cada ocasión
cada desenlace.
Me arranco
en una danza
mítica
que expresa mi libertad
y mi sosiego.
Me recito palabras
en voz baja
y me acuno
bajo la luz
de un único foco
que me alumbra.
Ya no hay un público
cruel que me juzga
desde las sombras.
Soy mi único público
y mi vida
mi única obra.
Danzo una danza
salvaje
de alegría y libertad.
Soy libre
y lo demás me importa un carajo.
Fundido en negro
Telón
Fin
22-4-11
San Martín de Rubiales

martes, 1 de febrero de 2011

Te amo y te odio

Te odio y te amo
al mismo tiempo
aunque no quiera
aunque no logre entender.
A veces te odio
más que te amo
y me siento mal
creo envejecer.

Pero otras
te amo
y te odio
con la misma fuerza
y entonces choco
dentro de mí ser
como un río de fuego
y otro de hielo
que chocan y crujen
en mítico cataclismo
que crea un mundo
de anhelos
deseos
desvelos y esperanzas
donde anida
el alma quieta
de un nuevo universo
dentro de mí
dándome forma
a pesar del tiempo.

A veces te amo
más que te odio
y entonces sí
entonces
me siento bien.

viernes, 6 de agosto de 2010

Un año más

Un año más
en la frontera
un año más
sentado en la ribera
del pantano
mirando el monte
en el que hundo
mis raíces.
Y esa fuerza
que todavía me esquiva
y se me esconde.
Un año más
otro
intentando ser feliz
en la ribera
con el brillo
del sol
que hace guiños
entre las olas
y esta indefinible
sensación
de fatiga
y decepción.
Otro año más
pensando en ti
y sin tenerte
y teniéndome
por entero tú.
La única diferencia
es que yo
ya no soy el mismo
ni aún con desánimo
y decepción.
Que el futuro
no eres
no será
no puede ser el mismo
que tengo
que avanzar hacia adelante
aunque no pasé página
aunque me cueste debatirme
entre la duda
y el dolor.
6-8-10
Miñera de Luna

lunes, 14 de junio de 2010

Caballito


Caballito de cartón
de una infancia
que siempre
está conmigo.
Caballito
de aquella foto
en la que galano
y caballero
con dos años
galopaba.
No te has ido
caballito
que te llevo conmigo
donde quiera
que yo vaya.

domingo, 13 de junio de 2010

En el tren

Viajamos
bajo un mar de nubes
viajeras
que caminan lánguidas
en la inmensidad
del cielo.
Nubes grises que flotan
perezosas
en el aire intangible.
Nubes
individuales
como el adoquinado
de una calle.
¿Dónde vais
nubes viajeras?
Flotáis lentas
como un Zeppelin
parecéis una bandada
de aves migratorias
en busca de la primavera.
Viajamos
bajo un mar de nubes
que flotan
en el océano del cielo
contemplando
impertérritas
la inmensidad
de la tierra
que van dejando
atrás.

viernes, 11 de junio de 2010

Sin ti

Hoy
tengo
uno de esos días
en los que necesito
tu cabello en mi rostro
mi mano en tu mano
el calor de tu mirada
el plácido
cálido abrigo
de tu abrazo
y tu amor
escudándome
del mundo
y de mí mismo.
Pero no puede ser.
No de momento.
No ahora.
No hasta que encuentres
el sendero
cuajado de estrellas
que te conduzca
hasta la aurora
de nuestra relación.
¡Cuándo será
Dios mío?
Me había jurado
no volver a escribir.
También me juré
no volverte a querer.
No ha podido ser.